Pérez Cuéllar brinda apoyo a familias afectadas por lluvias en el poniente de Juárez
Ciudad Juárez.– El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar expresó su sorpresa ante el hecho de que administraciones pasadas hayan permitido la urbanización en zonas de alto riesgo, como el sector afectado por las lluvias del pasado martes. El edil calificó como preocupante que se haya autorizado la habitabilidad en áreas naturales de escurrimiento, como el llamado «Arroyo de la Víbora», que históricamente ha sido una corriente activa de agua.
Durante un recorrido por la colonia Fronteriza Baja, una de las más afectadas, el alcalde reiteró el respaldo del Gobierno Municipal a las familias damnificadas y anunció la implementación de un censo para conocer con precisión cuántas personas resultaron afectadas y cuál es la magnitud de los daños.
“Vamos a apoyarlos, algunos lo perdieron todo. Hablé personalmente con una familia, pero sabemos que alrededor de 30 personas serán reubicadas. Ya instruí a la Dirección de Asentamientos Humanos para que localicen predios en otros puntos de la ciudad”, dijo el mandatario.
Pérez Cuéllar señaló que distintas dependencias municipales continúan trabajando en la zona para brindar ayuda inmediata, y adelantó que los datos recabados en el censo serán clave para solicitar una declaratoria de emergencia al Gobierno Federal.
Mientras tanto, ya se han habilitado dos espacios para refugiar a los damnificados: el albergue Felipe Ángeles, con capacidad para 200 personas, y el Centro Comunitario La Montada, que puede albergar hasta 60.
Además, el Gobierno Municipal apoyará a las familias con materiales de construcción para que puedan reparar sus viviendas, y se contempla la reconstrucción de calles de asfalto que fueron gravemente dañadas por el paso del agua.
“Hay desarrollos urbanos que nunca debieron autorizarse”
El presidente municipal informó que solicitó al director del Instituto Municipal de Investigación y Planeación, Roberto Mora, un análisis de por qué se permitió el crecimiento urbano en zonas de escurrimiento natural.
“Es un tema de hace cinco años, pero el nombre del lugar lo dice todo: Arroyo de la Víbora. Son corrientes naturales de agua y aunque se han hecho obras, contenerlas es muy difícil”, subrayó.
Finalmente, reiteró que se continuará trabajando con solidaridad, paciencia y atención hacia las familias afectadas, en especial con aquellas personas más vulnerables, como adultos mayores, mujeres y niños.
“El compromiso es claro: vamos a estar cerca de la gente, con acciones concretas, con sensibilidad humana y amor por esta ciudad”, concluyó.
