Ante la creciente incertidumbre en la política migratoria del gobierno estadounidense y el repunte en las detenciones de migrantes, las carpas instaladas en el centro de atención provisional conocido como “El Punto”, en Ciudad Juárez, deben permanecer activas por lo que resta del año. Así lo advirtió Enrique Serrano Escobar, titular del Consejo Estatal de Población (Coespo), quien subrayó la necesidad de mantener infraestructura operativa en caso de un eventual aumento en las deportaciones, particularmente de mexicanos.
Las instalaciones de “El Punto”, ubicadas en las inmediaciones del Puente Internacional Paso del Norte, fueron habilitadas en abril de este año como un espacio emergente para atender a connacionales deportados desde Estados Unidos. Aunque actualmente presentan baja ocupación —pues la mayoría de los migrantes solo permanecen una o dos noches antes de continuar su tránsito—, Serrano Escobar insistió en la importancia de conservar el espacio.
“Como no hay ocupación importante, no hay mucho que hacer. Pero llegan los migrantes, se les entregan sus documentos y los servicios que se prestan. Muchos se van de inmediato o a los pocos días. Aun así, estas carpas son clave para una posible contingencia”, explicó el funcionario.
De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, solo en mayo se registraron más de 170 mil detenciones de migrantes en la frontera sur, un aumento del 30% respecto al mes anterior. Aunque la mayoría son ciudadanos centroamericanos y sudamericanos, también se ha reportado un alza en las detenciones de mexicanos.
El gobierno estadounidense, en particular bajo las disposiciones endurecidas que han persistido desde la administración de Donald Trump, continúa realizando detenciones masivas y devoluciones expeditas, lo que obliga a México a mantener una capacidad de respuesta inmediata en la frontera norte.
Serrano Escobar aclaró que las carpas de “El Punto” están destinadas exclusivamente para ciudadanos mexicanos. En el caso de migrantes extranjeros, las autoridades migratorias los están trasladando directamente a la Ciudad de México, donde existen centros de atención más amplios y permanentes.
“Nosotros tenemos que estar preparados. Hay coordinación entre los tres niveles de gobierno, y aunque ahora la situación está tranquila, no sabemos qué pueda pasar con los cambios que se vienen en Estados Unidos. Por eso pedimos que no se desinstalen las carpas”, afirmó.
“El Punto” ofrece atención humanitaria básica, entrega de documentos de repatriación, orientación para la reintegración, alimentación temporal, conexión con familiares y transporte para los migrantes que deseen regresar a sus lugares de origen. Aunque su uso ha sido menor al previsto, la existencia de este espacio ha permitido una recepción más digna y organizada para los repatriados.
El llamado de Coespo busca prevenir una eventual crisis migratoria en la región fronteriza, como ya ha ocurrido en años anteriores. “No es momento de confiarse. Aunque hoy no se perciba como urgente, debemos estar listos para actuar de inmediato si la política migratoria estadounidense se torna más restrictiva o masiva en sus deportaciones”, concluyó Serrano Escobar.
