La regularización de vehículos de procedencia extranjera, conocidos como “autos chuecos”, lleva más de tres meses detenida en el estado de Chihuahua debido a la falta de engomados del Registro Público Vehicular (Repuve).
Así lo denunció Daniel Cereceres Rosales, presidente de la Unión de Importadores de Vehículos de procedencia Americana en Chihuahua (UIVAC), quien advirtió de un colapso operativo en el esquema del decreto federal.
Sin embargo, dijo que afortunadamente en la frontera no se ha sentido mucho esa esa situación porque se tiene el esquema de fronterizos.
Desde el pasado 7 de abril, la plataforma digital para acceder al decreto federal de regularización vehicular dejó de estar activa en Ciudad Juárez. María Antonieta Mendoza, titular de Atención Ciudadana del Municipio, confirmó que la suspensión no ha sido resuelta y que no hay fecha concreta para su reactivación.
“Es un problema que viene desde la federación. No tenemos plataforma, no hay engomados del Repuve y no se ha restablecido el servicio desde abril. La gente sigue viniendo a preguntar y no tenemos cómo atenderlos”, declaró Mendoza.
Por su parte, Mariana Valles, subrecaudadora de Rentas, informó que los ingresos que recibía esta dependencia estatal por dicho concepto se han desplomado. “Antes teníamos cerca de 200 procesos de regularización por semana. Ahora apenas y llegan unos cuantos”, señaló.
El decreto presidencial, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 2022 y con vigencia ampliada hasta septiembre de 2024, permite regularizar vehículos usados de procedencia extranjera que hayan ingresado al país antes del 19 de octubre de 2021. Esto con el objetivo de otorgar certeza jurídica y seguridad a propietarios y autoridades.
El programa fue recibido con alta demanda en estados fronterizos como Chihuahua, donde miles de personas dependen de vehículos importados para su vida diaria y trabajo. No obstante, ha enfrentado obstáculos técnicos y operativos.
Daniel Cereceres, presidente de la UIVAC, expuso que el decreto ha sido mal implementado desde su origen y exigió una auditoría al gobierno estatal sobre su ejecución.
“El decreto está detenido desde hace 13 semanas en Chihuahua. No hay trámites en curso, no hay manera de avanzar. Ha generado incertidumbre, porque mientras en otros estados se avanza, aquí nos paralizaron sin aviso”, afirmó Cereceres.
Además, advirtió que algunos vehículos regularizados bajo ese esquema han sido retenidos por autoridades federales debido a que fueron adquiridos después de la fecha límite establecida en el decreto, lo que ha derivado en un clima de desconfianza entre los propietarios.
La pausa indefinida del programa en Chihuahua no solo ha afectado los ingresos estatales, sino que ha dejado en el limbo a miles de ciudadanos que esperaban regularizar sus vehículos. Mientras tanto, las autoridades locales insisten en que el problema proviene del gobierno federal y siguen esperando una solución que no llega.
